El vino es LA bebida por excelencia. Y, por ello, se le han realizado multitud de estudios para determinar sus beneficios para la salud. Aquí te dejamos algunas de las conclusiones obtenidas:
- Se cree que un vaso de vino tinto al día ayuda a mejorar el sistema cardiocirculatorio, ya que las procianidinas, uno de los elementos constituyentes del vino, serían las responsables de esta acción protectora. Estos estudios han demostrado que los habitantes de los países que siguen la dieta mediterránea y consumen vino en cantidades moderadas tienen menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, el vino proporciona polifenoles y contiene vitaminas que combaten el envejecimiento y ayudan a tener una piel más bella.
- El vino ayuda a la digestión debido a que ayuda a la secreción salivar. Facilita la digestión de proteínas, por lo que se recomienda cuando se comen carnes, pescados y quesos.
- Los polifenoles en el vino ayudan a prevenir y a combatir las infecciones del aparato urinario, controlar el colesterol, aliviar calambres musculares, contrarrestan las varices, disminuyen el riesgo de hemorroides, mejoran la artritis, combaten las alergias y reducen la tensión arterial. Además, disminuyen el nivel de insulina en la sangre, aumentan los niveles de estrógeno y mejoran la circulación de la sangre en el cerebro. Los taninos de los vinos tintos son sustancias naturales, astringentes y amargas que proceden de la maceración de la piel de la uva.
Estas razones han llevado a dicha bebida a ser recomendada por muchos especialistas, pero siempre con moderación. Y es que, ante todo, el vino cumple una función alimenticia, ya que aporta calorías y nutrientes.
La piel y las pepitas
Recientes estudios, realizados en la Universidad de Harvard y dirigidos por David Sinclair, han demostrado que el resveratrol, una sustancia que forma parte de los pigmentos de la vid y que la protege en contra del ataque de los hongos, encontrándose en toda la planta, pero en mayor concentración en la piel y en las semillas de la uva, puede ayudar a retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades como el Alzheimer.
Contraindicaciones
A pesar de todas estas indicaciones, el vino es una bebida que sólo pueden tomar adultos sanos, nunca mujeres en estado de embarazo, ni los lactantes. También hay que tener en cuenta que estos beneficios se dan cuando se bebe con moderación, ya que en exceso todo es perjudicial. No debe ingerirse de prisa y nunca en ayunas.
Si nunca has probado el alcohol, no comiences ahora, ya que estos estudios también indican que los mismos beneficios también pueden obtenerse comiendo uvas.


