Sí, como lo leen. La menopausia masculina existe. Concretamente, se denomina Síndrome de Déficit de Testosterona (SDT). Por ello, la Asociación Española de Andrología, Medicina sexual y Reproducción (ASESA) ha lanzado una campaña para concienciar a los hombres de la importancia de consultar este problema con el médico y de hacerse revisiones anuales una vez hayan cumplido los 40. Sobre todo porque la disfunción eréctil alerta, en muchos casos, de la presencia de otras patologías. ‘La salud del hombre (Los hombres cambian)’ está apoyada por Bayer HealthCare y por el grupo Tricicle, que presta su imagen para la causa.
El mito del hombre ‘macho’ de cara a la galería ha caído por su propio peso: cada vez son más las mujeres que se quejan de la falta de deseo sexual en sus compañeros. El motivo de que todavía el hombre no reconozca sus problemas ante sus amigos es que los trastornos sexuales siguen intimidando y avergonzándoles, ya que atribuyen su poco rendimiento a otros factores como la edad o el estrés. Pero los datos son concluyentes: la disfunción eréctil afecta a un 30 por ciento de la población masculina a partir de los 50 años.
Es a partir de esta edad cuando el hombre empieza a entrar en la etapa madura de su vida y su cuerpo y su metabolismo empiezan a cambiar. Por tanto, la disfunción eréctil se presenta acompañada de otros síntomas como pérdida de vitalidad y energía, fatiga, obesidad y falta de concentración. Si usted presenta estos síntomas, puede que padezca un síndrome de déficit de testosterona. Su tratamiento ayuda a prevenir, además, la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares.
Su detección es muy sencilla: basta con una simple analítica y un cuestionario, aunque sólo el 3,7 por ciento de los afectados está diagnosticado y recibe tratamiento. La disminución de los niveles de testosterona, la hormona que se produce en los testículos, conlleva un aumento de peso, apatía y mayor tendencia a la hipertensión y a la diabetes. Y es que ésta además, regula aspectos psíquicos, neurológicos, vasomotores y locomotores.
Un dato: la esperanza de vida para los varones es de 77,8 años, frente a los 84,3 que vive la mujer, lo que apunta a un menor cuidado de la salud entre la población masculina.


