Los recurrentes bastoncillos de algodón para limpiar las orejas cada vez tienen más detractores y polémica a su alrededor. Cierto es que un mal uso de ellos puede ser más negativo que beneficioso, pero también hemos de darles su merecido valor en nuestros botiquines desde hace décadas.
Los bastoncillos son para adultos, eso ha de quedar claro. Es mejor que los niños no los usen para sacarse cera porque pueden empujarla al interior con facilidad. En el caso de los adultos se recomienda su uso para limpieza media y externa, pero si la cera se encuentra fuera del alcance es mejor recurrir a sprays o a limpieza profesional de un otorrino.
Lo que sí tenemos que tener en cuenta es que no todos los bastoncillos son de la misma calidad. Los bastones que compramos en farmacias son los más recomendados, algunos los podemos encontrar también en supermercados. Pero debido a la “moda” de las tiendas “todo a un euro” etc, mucha gente ha pasado a comprar allí sus materiales de botiquín, como bastones o tiritas.
Esos bastoncillos de inferior calidad tienen dos problemas, el primero que la cantidad de algodón en ellos es mínima y es fácil que el plástico arañe la piel. La parte por la que agarramos el basroncillo suele ser muy fina y no podemos apenas controlar la zona que estamos limpiando.
Por eso lo mejor que puedes hacer si usas bastoncillos es hacerlo con responsabilidad y comprarlos de una marca fiable. Si la cera te causa problemas es mejor que vayas a un profesional, los bastones son simples ayudas, no solucionan problemas graves como tapones.




