Es cierto que las personas obesas tienen más reducida la capacidad de movimientos. Que un gesto que a una persona delgada no le cuesta hacer, puede suponer todo un reto para ellas. Eso provoca que en muchos casos haya roturas de huesos, esguinces o todo tipo de consecuencias dolorosas.
Pero si miramos un reciente estudio, la cosa va más allá y nos da mucho que pensar. Resulta que se ha descubierto que las hormonas de la obesidad son tanto causa de fracturas como de osteoporosis. Investigadores de la University of Gothenburg (Suecia), han relacionado obesidad y osteoporosis de forma directa.
El estudio se ha centrado en los hombres de edad avanzada y se ha comprobado que los que poseen mayor cantidad de hormonas adiposas en su flujo sanguíneo tienen mayor propensión a la osteoporosis. Estos hombres tienen un esqueleto mucho más delicado y sufren mayor cantidad de roturas en sus huesos.
Los músculos también se ven afectados por la presencia alta de estas hormonas, no solamente los huesos. Por lo que la calidad de movimiento de estos hombres se ve dañada considerablemente, haciendo peligrosos los movimientos más cotidianos y corriendo un mayor riesgo de lesionarse.











