Dicen que la música amansa las fieras. Ahora parece que el cerebro humano es juez subconsciente del éxito o fracaso de muchas canciones. Eso que siempre comentamos de “se me ha pegado una canción y no me la saco de la cabeza”, algo que muchas veces nos sucede incluso con canciones que no nos gustan o se apartan de nuestros estilos musicales.
Un interesante estudio realizado recientemente ha demostrado que la actividad cerebral al escuchar ciertas canciones pop puede determinar si ese tema va a tener o no éxito. A los grupos alternativos e independientes que crean sus propios temas, esto les dará igual, pero no nos extrañaría que muchos productores y sellos hicieran pruebas de audición con adolescentes antes de decidir sacar un tema al mercado.
El estudio se ha realizado en la Universidad Emory en Atlanta y se usaron 27 adolescentes entre los 12 y los 17 años. Los resultados se monitorizaban por resonancias magnéticas y los jóvenes debían puntuar los temas escuchados, todos ellos desconocidos hasta el momento.
Son datos interesantes pero quizás 27 personas sea una muestra demasiado pequeña, también es fácil que todos den puntos a las canciones más pegadizas, aunque a la larga no sean grandes temas. Todos conocemos el drama anual con la “canción del verano”, temas de mala calidad, cansinos, pero pegadizos. Probablemente muchos de esos adolescentes hubieran dado más puntos a cualquiera de ellos que a un clásico de los Rolling Stones. Eso genera más preguntas que respuestas.










