Al leer en la prensa la noticia de la nueva vacuna contra el cáncer, muchas personas han pensado que era la solución definitiva contra esta enfermedad. Nada más fácil que ponerse una vacuna y olvidarse de sufrirla. Pero no es eso lo que la vacuna consigue.
Esta nueva vacuna contra el cáncer, descubierta por la Universidad de Estrasburgo, que también la han probado en gran cantidad de pacientes mediante un ensayo clínico, logra aumentar los efectos de la quimioterápia y así ralentizar el avance de la enfermedad en el cuerpo humano. Es decir, no previene ni cura, pero ayuda a frenar su evolución.
Parece ser que de momento es especialmente efectiva con el cáncer de pulmón, en concreto el de células no pequeñas. Este es principal tipo de cáncer de pulmón y el más mortal. La vacuna, conocida como TG4010, activa el sistema inmune del cuerpo y lo hace más fuerte en su lucha contra las células malignas.
La publicación The Lancet Oncology es la que ha mostrado este avance al mundo. Las investigaciones siguen para saber en qué casos puede ser efectiva la vacuna y lograr estudiar todo su potencial en el tratamiento del cáncer y la curación de los pacientes. Un paso más en la lucha contra esta terrible enfermedad.








