En breve se acerca la Semana Santa y muchos tenemos ya preparada una escapadita interesante. Hoy en día seleccionamos vuelos, trenes y hoteles mediante internet y en el caso de estos últimos más de una vez y dos nos encontramos sorpresas al llegar. Es muy importante tener toda la información posible del lugar al que vamos a ir, las páginas y foros de opiniones online nos pueden ayudar.
Uno de los problemas más frecuentes si viajamos en plan mochila o aventura, o simplemente con poco presupuesto es el de la limpieza de los albergues u hostales. En algunos países, como en el Reino Unido podemos incluso estar pagando un precio de hotel por una habitación sin la higiene mínima.
En un principio a nadie le gusta compartir un baño, por eso lo mejor, si entra en el presupuesto es elegir una ensuit, es decir, con baño privado. Si el lugar o el dinero no nos da esa opción debemos llevar chanclas para ducharnos con ellas y evitar los hongos, así como otros tipos de productos de higiene personal.
También las camas pueden ser un problema en los hostales o albergues de bajo precio. Comunmente puedes conocerlos por “bedbugs” o chinches etc, si hablamos de viajes en España. Por suerte nuestros hostales gozan de bastante limpieza y esto no es nada común aquí. Asegúrate de que las sábanas son limpias, ante la duda pide unas en recepción y hazte la cama. No tiene porque pasar nada, pero siempre utiliza pijama. Como te decimos, la mayoría de hostales etc son de fiar y te puedes guiar por las críticas online.



En el verano sirven para limpiar el aire de partículas de polen, pero, en otoño, las lluvias y la humedad se convierten en caldo de cultivo de esporas de mohos, que aumentan su circulación en el ambiente debido a la descomposición de las hojas del otoño. También se incrementan en el interior de las viviendas, ya que éstas permanecen cerradas para conservar el calor. De esta manera, el aire de dentro circula sin mucha renovación y se agrava por los sistemas de calefacción.
