
La legionela es una de esas palabras que asusta. La mencionan en las noticias y la gente ya mira mal por la calle los aparatos de aire refrigerado. Un mal para muchos abstracto que puede ser mortal y que desata el pánico muchas veces sin motivo justificado, ante todo debemos mantener la cabeza serena y los pies en el suelo y recordar que cada año aparece una noticia que hace que la legionela salte a las portadas.
Ahora mismo la noticia está en Madrid, un brote de legionela ya ha causado sus primeras víctimas mortales y los enfermos se cuentan por decenas. Hay que aclarar que no siempre que alguien contrae esta enfermedad es letal. El tratamiento es eficaz en muchos casos y no hay que alarmarse más que con otras infecciones similares que nos afectan anualmente,
La legionela afecta a los pulmones y siempre aparece sobre estas fechas, en verano u otoño. Sus síntomas son similares a los de la neumonía por lo que es importante hacerse las pruebas necesarias para saber qué enfermedad estamos padeciendo. Las personas mayores o con el sistema inmunitario débil son las que tienen mayor propensión a ser víctimas de la legionela.
Normalmente se trata con antibióticos sin mayor complicación. Hasta el momento la epidemia más grave fue la que sufrimos en el año 2001 en Murcia que tuvo como consecuencia seis muertos y unos 600 contagios. Como podemos ver, el alto número de contagios no va relacionado con la mortalidad que sigue siendo relativamente baja por suerte.




