Alcohol y sol
15 de Julio, 2010Por todos son bien conocidos los problemas que puede causar una exposición directa al sol. Una conocida me comentaba el otro día que salió a hacer unas compras y que al volver a casa notaba sudores fríos, que estaba destemplada y lo único que quería era tumbarse un rato y cerrar los ojos. Decía que el sol le había dado todo el rato que estaba fuera porque era una zona abierta sin balcones.
Por eso mismo no debemos protegernos del sol únicamente en la playa, también al andar por la ciudad. Podemos recurrir a gorras o viseras, llevar siempre agua o algún refresco en la bolsa y algo para comer por si nos da una lipotimia. Hay que tener especial cuidado cuando nos exponemos durante mucho rato al sol sin movernos, por ejemplo en las terrazas.
Sentarse a beber alcohol en una terraza a pleno sol no es nada recomendable. Deja el alcohol para horas más frescas de la tarde o la noche y toma otro tipo de bebidas frías como zumos o gaseosas durante el día. Notarás que te sientes mucho mejor. Aunque no te excedas en las horas que pasas sentado al sol, intenta tener siempre una mesa con sombrilla o busca un interior con aire acondicionado.
Exponerse al sol tras consumir alcohol es mucho más peligroso, sin tener en cuenta que el alcohol disminuye nuestra capacidad de darnos cuenta de dónde está el límite y si estamos bien o mal en ese mismo momento. Puedes bajar tu consumo de alcohol cambiando las cervezas por claras y los vinos por tintos de verano.




4 comentarios
Un muy buen consejo para este verano, sobre todo teniendo en cuenta que en España tenemos una especial fijación por beber jarritas de cerveza o sangría en terrazas bajo el sol. Nada aconsejable aunque nos cueste. Lo más sensato es hacer caso a los consejos de este post y hacerlo cuando caiga el sol, que es cuando mejor se está en terrazas y chiringuitos. Enhorabuena Global Card.
La verdad es que no hay nada mejor que tomarte un tintito de verano o una clarita bajo un toldo mirando la playa, pero sí es verdad que a ciertas horas del mediodía, más que disfrutar se pasa incluso mal. Y para las personas que tengan alguna enfermedad o patología incluso peor, ya que con el calor se sofocan más y pueden acusar más sus dolencias.
A mi me pone la piel de gallina cada vez que voy a la playa y veo a los guiris rojos como langostas al sol con sus neveras llenas de cerveza desde primeras horas de la mañana. Lo raro es que no pasen más cosas con el poco cuidado que tiene la gente, especialmente los que no están acostumbrados a las altas temperaturas. Nuestros padres y abuelos sí que sabían bien… A la playa con sombrilla y algo para comer, ni lipotimias ni nada de nada… ¡Qué tiempos aquellos!
Berta, como bien dices, un gran ejemplo para ilustrar este post es el típico guiri rojo como un cangrejo. Ahora que volvemos de las vacaciones lo más típico es ver gente ‘pelándose’, con dolores de cabeza y con alguna que otra secuela por no haberse protegido del sol. Si aquí en España cada vez estamos más concienciados sobre la necesidad de protección bajo el sol y nos pasan estas cosas, imaginaos cómo tienen que acabar los turistas extranjeros cuando llegan a sus países de origen.