Voluntariado oncológico
25 de Junio, 2010El cáncer es una de esas enfermedades en las que siempre se ha afirmado que el apoyo de los seres queridos y una actitud luchadora y positiva son imprescindibles. Por ese mismo motivo, son muchas las personas que tras pasar por esta traumática experiencia, en su propia carne o en la de algún familiar, deciden poner su granito de arena colaborando como voluntarios para ayudar a otras personas que estén pasando por esa situación.
Un bello gesto de esos que hacen del mundo un lugar mejor pero para el que no todo el mundo es igual de efectivo. La intención de querer ayudar es lo que importa pero no siempre podemos. Una persona que esté intentando superar el trauma de la muerte de un familiar, no es quizás la que mejor vaya a dar ánimos a alguien enfermo.
Una persona que aún se encuentre batallando contra su propia enfermedad puede no serlo tampoco. Por eso la Federación Catalana de Entidades contra el Cáncer (FECEC) ha recomendado que los voluntarios que no tengan superado su problema personal, ya sea propio o ajeno, es mejor que esperen a recuperarse antes de ponerse a trabajar con otros enfermos.
Esa es una de las recomendaciones que han salido claras recientemente en el VI Encuentro de Voluntariado en el Ámbito Oncológico celebrado. Esta enfermedad agota física e intelectualmente al paciente y a los que lo rodean, por eso es importante saber esperar a estar mejor para poder ayudar a los que nos necesitan.




5 comentarios
Hola
Me gustaría ayudar a las personas afectadas trabajando como voluntario.
Un cordial saludo.
Krisitna
Apoyo este tipo de iniciativas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los enfermos, y que nos hacen sentirnos mejores personas. Por eso me gustaría agradecer a la Federación Catalana de Entidades contra el Cáncer esta iniciativa, con la que tanto enfermos como voluntarios se ayudan mutuamente a superar esta enfermedad.
Os estoy muy agradecido por haber publicado este post, ya que va a abrir los ojos a mucha gente que se siente frustrada por haber padecido la enfermedad en sus propias carnes o en las de algún familiar.
El voluntariado siempre es una ayuda impresionante para las personas que se encuentran en hospitales, especialmente para los que padecen enfermedades de lento tratamiento o pasan largas temporadas allí por alguna operación dura.
El papel de los voluntarios no tiene precio, con su compañía y su sonrisa logran que hasta los más pequeños pasen sus horas de la manera más agradable posible. Con personas que quieren estar allí en vez de en cualquier otra parte.
Me parece que es una de esas cosas que te hacen ver que en el mundo hay gente muy buena que hace que todo merezca la pena.
Me agrada que en España haya este tipo de iniciativas, que deberían exportarse a multitud de países que suspenden en voluntariado y buena voluntad. Este tipo de voluntariado ayuda a los enfermos a seguir adelante y a no sentirse desprotegidos, por lo que es de admirar, sobre todo si se tiene en cuenta que es a cambio de nada. Bueno, mejor dicho, a cambio de cariño y de alguna sonrisa, que son más apreciados que cualquier cantidad económica.