En todos los países del mundo se consume una gran cantidad de cafes a diario. Nos puede gustar su sabor, su aroma e incluso podemos llegar a sentir dependencia de su cafeína. Esa infusión marrón se convierte en oro líquido para muchos de sus aficionados. Más de un médico ha tenido que frenar su consumo en algunos pacientes con alta adicción.
Pero, ¿conocemos bien el café? En Argentina van a hacerlo y muy pronto. Buenos Aires es la ciudad pionera en tener un Centro de Estudios del Café, el primero en el mundo, creado por la periodista Analía Álvarez, que es la la única jueza internacional de café del país. En este centro se busca que aprendamos a conocer bien una bebida que muchas veces es consumida sin prestarle la más mínima atención a su calidad.
La mayor parte de los problemas relacionados con el consumo de café son el insomnio y los nervios. Podemos bajar nuestro consumo de cafés a uno diario, preferentemente matinal, después tomar descafeinados en lugar de los que consumimos normalmente. Es importante no cambiar el café por té pensando que es más sano ya que la teína posee los mismos efectos que la temida cafeína.
Existen tés sin teína, eso también podemos tenerlo en cuenta o rooibos (hierbas de sabores variados similar al té que no contiene nada de teína) o cualquier tipo de infusión que podremos tomar incluso después de la cena si nos apetece algo caliente. Es importante vigilar el consumo de cafeína, especialmente en verano que los cafés con hielo y las bebidas de cola son altamente demandadas en los bares para combatir el calor y la sed. Bebe con conciencia y tu cuerpo te lo agradecerá.





