Cuando se acercan las fechas en las que podemos escapar de la monotonía: Semana Santa, verano, un puente cualquiera o Navidad y pensamos realizar el viaje en coche revive la preocupación por las horas que pasaremos en la carretera, pensamos en los atascos que podremos sufir y recordamos las precauciones a tomar. En días calurosos todavía nuestro viaje se complica aún más.
Si en tu última escapada sobre ruedas lo has pasado mal, no sufras porque puedes hacer que la próxima sea una experiencia mucho más agradable. Tenemos un par de consejos para darte, para ti, tu familia o tus amigos, lo mejor es prepararse bien.
Tu coche va a ser tu ecosistema natural para todas esas horas que vas a pasar en él. Puedes pensar que te lo vas a tomar con calma y que pararás de vez en cuando a repostar, tomar un café, dejar que los pequeños corran un rato y se cansen etc. , pero piensa que si estás en medio de un atasco deberás olvidarte de todo eso y que una vez empiece a moverse el tráfico puede que lo último que quieras sea pararte a un lado.
Por eso tu coche debe de ir preparado para cualquier situación. Lleva pastillas para el mareo, no queremos que los peques se pongan malos, algún medicamento para posibles dolores de cabeza tras las horas al volante y mucha agua y bebidas refrescantes. Una pequeña neverita será tu mejor aliada. No te olvides de llevar caramelos con azúcar, chicles y varios snacks o bocadillos (y bolsas de plástico en caso de mareo). El hambre es muy mal compañero de viaje.
Para los peques puedes llevar algún aparato de música con cascos para que esten entretenidos e incluso audiolibros para que escuchen sin molestar e incluso se duerman. Si vas con alguien que pueda conducir a ratos sería lo ideal. Olvídate de las prisas y haz todas las paradas necesarias en el camino, si las llevas pensadas desde casa mejor que mejor, así no sentirás la necesidad de salirte del plan de ruta.










