La integrasa, al descubierto
25 de Febrero, 2010
Se trata de una pieza clave del puzzle del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), y después de 20 años ha sido desvelada por primera vez, lo que permitirá mejorar los fármacos actuales y desarrollar otros más eficaces para la enfermedad.
Esta noticia es un hito en el ámbito de la medicina, ya que son muchos años y muchos fracasos los que rodean el estudio del sida en todo el mundo. Hasta que un equipo de investigadores del Imperial College de Londres y de la Universidad de Harvard (EEUU), dirigidos por el doctor Peter Cherepanov, han logrado un pequeñísimo paso en la investigación de una cura para el sida, pero que puede suponer un hito en un futuro.
Así, estos científicos han desarrollado un cristal que muestra la estructura de la integrasa, una proteína clave para que el VIH infecte al organismo humano, ya que la utiliza para copiar y pasar su información genética a las células. Para conseguir ver la integrasa en tres dimensiones, el equipo desarrolló un cristal a partir de una versión de esta proteína sacada de un retrovirus denominado Prototype Foamy Virus (PFV), que es similar al VIH.
Para lograr el citado cristal tuvieron que pasar cuatro años y más de 40.000 ensayos, donde se obtuvieron siete tipos de cristales, aunque sólo uno de ellos poseía la suficiente calidad para visualizar la estructura en tres dimensiones de la proteína. Una vez obtenido, estos científicos lo sumergieron en soluciones que contenían los fármacos inhibidores de la integrasa, en concreto el Raltegravir y Elvitegravir, y observaron por primera vez cómo actúan para inhibir la proteína.
La importancia de esta sustancia queda patente en la mayoría de los fármacos que se usan actualmente para el tratamiento de esta enfermedad, que actúan sobre ella para controlar la infección. Este descubrimiento va a permitir, a partir de ahora, saber cómo funcionan dichos medicamentos, mejorarlos y desarrollar otros nuevos. Y es que gracias a este descubrimiento se ha visto que la estructura de la integrasa es diferente de lo que se creía.



1 comentario
Celebro este descubrimiento. La verdad es que es paradógico que con los avances que vamos adquiriendo a lo largo de los años todavía no se haya dado con una cura para enfermedades como el sida. Esto deja patente que la naturaleza es impredecible.