
En estos días de frío es frecuente escuchar a la gente decir cosas del estilo de “estoy al borde de la hipotermia”, “tengo los dedos de los pies hipotérmicos”, etc. Pero no siempre sabemos mucho de la hipotermia, conocemos algunos datos como que es consecuencia de un frío extremo sobre el cuerpo humano, pero poco más. Aprovechando que el frío nos tiene más que inspirados, vamos a dedicarle una entrada a esa gran desconocida… Por suerte, para muchos de nosotros.
Si echamos un vistazo a la Wikipedia: “es el descenso no intencional de la temperatura corporal por debajo de 35º C medida con termómetro en recto o esófago”. Con ese punto ya tenemos claro que normalmente cuando tenemos frío no sufrimos una hipotermia, al no encontrarse nuestra temperatura corporal por debajo de esos 35º C.
Este síndrome puede tener consecuencias trágicas. Las personas que hacen alpinismo o se mueven por zonas a temperaturas gélidas deben tener mucho cuidado. Algunos de los síntomas que pueden notar son torpeza al hablar, lentitud de movimiento, adormecimiento de articulaciones, escalofríos y sueño. Ese sueño va apagando lentamente la vitalidad de la persona hasta llegar a causar la muerte en algunos casos en los que no se pone remedio a tiempo.
Hay tres niveles de hipotermia: leve, moderada y grave. No es algo que deba preocuparnos si hacemos vida en temperaturas moderadas, como es el caso de la mayoría de ciudades españolas. En caso de dedicarnos a deportes con temperaturas extremas, ya sea alpinismo, buceo o cualquier deporte de nieve, debemos tomar las precauciones necesarias y estar siempre localizados y con el equipo adecuado. Así nos ahorraremos preocupaciones.




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